jueves, 27 de julio de 2017

CAQUITAS Y BABYLEDWEANING

Sí, tal cual dice el título de este post, de cacas vamos a hablar. Creo que cuando te conviertes en madre o padre nunca te imaginas lo pendiente que estarás de algo que probablemente preferías evitar, ver cacas todo el día, las examinamos con lupa, desarrollamos sentidos al máximo para corroborar si las evacuaciones de nuestros pequeños son normales o no.
 
¿Cuándo debemos preocuparnos y acudir al médico?
 
Empecemos por dar una pincelada de lo que es normal y no debe generarnos agobio. A lo largo de los primeros años de vida de un niño se presentaran variaciones en cuanto a la cantidad y coloración de las evacuaciones del bebé. Durante la primera semana de vida suelen evacuar alrededor de 4 veces al día, estas van disminuyendo en número aproximadamente 1 a 2 evacuaciones en niños de 2 hasta los 4 años. La cantidad de evacuaciones se ve disminuida por la velocidad del tránsito intestinal que en un recién nacido es de 8 horas y al finalizar el periodo de lactante es de unas 16 horas. La coloración también varía desde el color meconial, ese tapón negruzco que eliminan los bebé al nacer que pasa a un color amarillento y verdoso conforme se va agregando alimentos a la dieta, además de la leche.
 
La consistencia también varia en base al tipo de alimentación del lactante, los alimentados con teta suelen tener evacuaciones más frecuentes, blandas y amarillentas; la de los bebés que reciben lactancia artificial suelen ser más duras, menos frecuentes y de colores amarillos o verdes.
 
 
 
Acudiremos al pediatra cuando las evacuaciones de los bebés tengan una coloración blanca, negra o con sangre. Las causas son muy diversas y no siempre tenemos que relacionarlas con algo grave pero sí que debe ser valorado por el especialista.
 
En el caso del número de deposiciones todo está en lo que nosotros reconozcamos como lo habitual en nuestros bebés, si observamos que pasa de hacer dos veces al día a seis en un periodo corto de tiempo, si le genera dolor al evacuar, si se agregan síntomas y signos como fiebre, malestar general, vómitos, hiporexia (disminución del apetito), en general que veamos afecte su día a día, sus horas de sueño, es necesario acudir al pediatra para valorar la situación.
 
Si el bebé sigue comiendo bien, crece, juega, ríe, no hay sintomatología agregada podemos estar tranquilos pero aun así la recomendación será acudir al médico para asegurarnos.
 
Cuando hablamos de caquitas y BLW, suelen darse situaciones que generan dudas en las mamás y papás y si a eso agregamos al buen opinólogo que va y comenta, nos podemos encontrar confundidos.

 
Para esto usaremos la lógica. Una de las consultas que suelen hacerme es cuando al iniciar la introducción de sólidos se observa en el pañal trocitos de comida, semillas (como las del kiwi), etc., nos preguntamos si acaso será que el bebé no está preparado para comer sólidos porque si lo arroja en el pañal probablemente su cuerpo no lo digiere o le hace daño. Nada que ver, esto no pasa en los bebés que consumen triturados porque obviamente si entra triturado, ¿cómo saldrá?....efectivamente, saldrá triturado, con diferente coloración pero tal cual. Sí comemos sólidos pues justo eso nos podemos encontrar pero no porque haga daño al bebé sino porque simplemente el cuerpo no lo necesita y lo elimina, porque no se digiere y se elimina. Pero que esto nos pasa también a los adultos, solo que no solemos estar tan pendientes de lo que eliminamos jajajaja, quien lo haya hecho me dará la razón en que se habrá encontrado más de una vez algún trocillo de alimento que consumió. En el caso de que un alimento provoque algún efecto al bebé lo hará sea en triturado o sólido puesto que es el alimento lo que lo provoca no la consistencia. Pueden presentar diarrea, vómitos, etc., por eso la importancia de cuando se ofrecen alimentos nuevos, hacerlo por separado y como mínimo durante tres días para así valorar si se presenta alguna alergia o intolerancia.
 
También suele ser común que al iniciar la alimentación complementaria se presente estreñimiento, pero de igual forma con ambos métodos, tradicional o BLW; es más común con los sólidos porque volvemos a la lógica, tiene un mayor trabajo del aparato digestivo "deshacer" los alimentos, pero dentro de los requisitos cuando los hemos comentado, sabemos que está relacionado el desarrollo psicomotriz de nuestros hijos con la maduración del sistema digestivo, que abarca desde boca, procesos masticatorios, hasta las evacuaciones.
 
Aclaro y vuelvo a insistir, ante la duda, ante cualquier eventualidad que llame nuestra atención sobre las evacuaciones de nuestros bebés, sea que llevemos una alimentación complementaria tradicional o BLW, debemos acudir al pediatra. Nadie conoce mejor a nuestros hijos y sus características como sus padres, así que si algo no te cuadra, sin dudarlo acude a tu médico, si no quedas conforme pide otra opinión, pero busca tu tranquilidad.
 
 
 
Bueno queridos lectores un tema no de los más agradable pero que vale la pena comentarlo para prevenir complicaciones y confusiones.

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